Por fin te hice entender que no me entiendes,
Que frase de adolescente se diría,
Pero ya no lo es como me decían,
igualmente quise pensar,
esto no es todo,
la comprensión no es un juguete,
es el por qué y el para qué de los desesperados,
esa es la felicidad de los que buscan sin saber qué,
solo ahí está la paz,
Sabrás que harán y dirán los demás,
Verás a unos ojos diferentes,
De extraña posición de sus gestos atrayentes.
Te hice entender que no me entiendes,
El por qué de no poderte amar,
El por qué del aislamiento social
Y el buscar de las cosas más extrañas.
Yo veo los ojos diferentes entre la multitud,
¿No los ves?
Cruzé una palabra y lo he confirmado,
Hay un gobernador de su propia ley,
Es paciente siendo el único que puede amar,
Lo he escuchado y también lo sé,
No será difícil hacerle ver.
Por eso terminan algunos locos,
¿entiendes?
Muertos y desesperanzados,
Porque el mundo nefasto,
No ha aprendido a ver,
Y se apartan porque amor no les pueden dar,
Y entonces para el mundo son los seres fríos,
Egocéntricos que deben solos estar,
Y ellos pierden el tiempo buscando entre los viejos libros,
O trás las iglesias pidiendo perdón,
Informándose de qué pasa para tener que hablar,
Intentando sentirse útiles.
Esos hombres, son seres estúpidos…

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