martes, 3 de marzo de 2015

No hay más plazos para nuestra lucha,
la consolidación inocua,
acecha a los deseos de la eternidad,
que nunca se ha alcanzado.

Deseo estrechar al alma y contemplar,
los espacios siderales,
el llamado derramado solo susurra,
la desesperación de su felicidad suprema.

Tu esperanza y tus actos
van por ahí, vacíos sin creer,
tu dolor me ha amargado
y apagado la chispa de la pureza.


En el mundo consternado se revuelca,
destruyendo para alcanzar la luz,
cuanto más cruel es la mirada desdeñada,
soy incapaz de seguirte soportando.

A mis sueños muertos,
a mi podrido huésped umbral,
agito los sentimientos para tragarlos,
sin sentido, he perdido hasta los lamentos.

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